Bruce Lee

BRUCE LEE

Su pasión y talento le ayudaron a convertirse en una de las mayores estrellas de películas de acción que el mundo ha conocido. También fue uno de los primeros actores en superar la barrera cultural entre oriente y occidente. Sin embargo la vida personal de Bruce Lee, resultó ser mucho más dramática e intensa que cualquier filme. Además, aunque su estilo ha sido muy imitado, la marca indeleble que dejó hace más de 4 décadas jamás ha sido igualada.

El 27 de noviembre de 1940, en el año y el día del dragón, nació en San Francisco, California, el niño que sería conocido como Bruce Lee. ( En el zodiaco chino el Dragón es una criatura mítica, tiene un fiero temperamento y una fuerza tremenda, es rápido y esquivo, es puro exotismo, encaja a la perfección con lo que era Bruce Lee). Su padre, Lee Hoi-Chuen, era un famoso actor de cine y teatro que había trabajado para la opera de la compañía cantoresa, su madre Grace de origen chino-alemán, era una mujer tradicional cuya naturaleza supersticiosa hizo que temiera por la seguridad de su hijo. Como su madre había perdido a un varón, pensaba que era cosa del oráculo por eso lo llamó Xiao Fènghuáng que significa pequeño fénix y es un nombre femenino con la esperanza de que los espíritus pensasen que era una niña y lo dejasen vivir. Sin embargo en el hospital una enfermera lo bautizó con el nombre de Bruce.

En 1941 mientras la guerra en Europa amenazaba con llegar al pacífico sur, Lee regresó con su familia a Hong Kong. Aunque Hong Kong sufría las consecuencias de la segunda guerra mundial y la invasión japonesa Lee logró encontrar trabajo como actor. El padre de Bruce tenía una prometedora carrera y a menudo se llevaba a su hijo al decorado. A los 6 años el futuro actor interpretó su primer papel hablado, y fue ahí donde empezó todo, todos decían que tenía un talento natural. Aún en los primeros años, el niño exhibía el encanto, el carisma y el lenguaje corporal que marcarían sus futuras apariciones en la gran pantalla. A pesar de ser miope y un tanto enclenque, el joven actor creció para convertirse en un adolescente atractivo, seguro e incluso algo arrogante. Además de actuar, Bruce amaba la danza y ganó el primer premio de un concurso de Chachachá en Hong Kong. No obstante para un joven actor y bailarín el Hong Kong de la postguerra era u lugar duro. Las bandas dominaban las calles y Lee se veía obligado a menudo a enfrentarse a ellas, sin embargo a Bruce le gustaban los retos y no dudaba en encararse a sus adversarios. En una de tantas peleas, Bruce se enfrentó al hijo de una temida triada. Ante la posibilidad de venganza, los padres lo apuntaron a su primera clase de artes marciales. Bajo la tutela de Ip Man, su maestro y filósofo, Bruce aprendió las artes de la disciplina y el autocontrol. En los primeros años de la adolescencia empezó a practicar Wang Chung Kung Fu, una forma de artes marciales, su filosofía se centraba en encontrar la fuerza del rival y usarla de manera muy eficaz. Para consternación de sus padres las peleas callejeras de Bruce no cesaron, llegando la policía a amenazar co meterlo en la cárcel. Para sacarlo de las crueles calles de Hong Kong, los padres de Lee tomaron la difícil decisión de enviar a su joven hijo de 18 años a vivir con unos amigos a EEUU.

De vuelta al país que le vio nacer, Bruce se asentó en Seattle y no tardó en encontrar trabajo en un restaurante chino de un amigo de la familia, sin embargo el joven rebelde estaba destinado a algo más que servir mesas en Chinatown. Entró en la universidad de Washington y empezó a estudiar filosofía. Combinaba sus estudios con las artes marciales y cultivó su faceta de maestro. Sus amigos y compañeros de clase no tardaron en acudir a él para que les diera clases. Al empezar, y por su propia ética, lo hacía gratuitamente, hasta que los amigos le invitaron a que abriera su propia escuela, para pagarle y que él se estableciera por su cuenta.En 1963 cuando aún estaba en la universidad, Bruce abrió el instituto Jun Fan Gung Fu. Al poco tiempo las intenciones del instructor empezaron a centrarse en una estudiante muy especial, una antigua animadora llamada Linda Emery. Comenzaron un a relación que poco a poco se fue consolidando, a pesar de ello la madre de Linda no estaba muy contenta dado que en los años 60 las parejas interraciales no estaban muy bien vistas, y la Sra. Emery, dudaba de que el joven estudiante de filosofía, pudiera ofrecerle una vida estable a su hija. Decidido a demostrarle lo equivocada que estaba, Bruce trabajó aún más para abrir su propia cadena de escuelas de artes marciales.

El 17 de agosto de 1964, Bruce y su antigua alumna Linda, se casaron. La pareja se trasladó a Oakland, California, donde Bruce había abierto una segunda escuela de Gung Fu, allí siguió dando clases a todo aquel que quisiera aprender. No ponía barreras a la raza ni nada de eso, decía “si tu corazón es puro te daré clases”. Fue uno de los primeros en enseñar los verdaderos secretos de las artes marciales a a estadounidenses y no orientales, pero muchos asiáticos pensaban que era una práctica corrupta. A los pocos meses de abrir su nueva escuela, Lee se enfrentó a un grupo de maestros de artes marciales hostiles y los venció, sin embargo ganar la pelea no fue suficiente, Bruce pensó que tardó demasiado en reducir a su enemigo y empezó a trabajar en un a nueva técnica que revolucionaría las artes marciales. Primero Lee se centró en analizar el arte del combate, descubrió verdades muy profundas, como que cambia constantemente, la lucha no es dimensional sino multidimensional: “Sé informe, maleable, como el agua. Si viertes agua en una taza, el agua será la taza. Si llenas una botella, se convierte en la botella. Si la metes en una tetera se convierte en la tetera. El agua puede fluir o golpear. Sé agua amigo mío.” Lee esperaba que las artes marciales superasen el racismo y uniera las culturas occidental y oriental. Cuando lo invitaron a participar en el campeonato de Karate de Ed Parker en Long Beach, California, sorprendió al público con el golpe de puño de una pulgada, cerraba el puño y daba u golpe a menos de 3 centímetros de distancia, durante ese mínimo espacio de tiempo, centraba todo el peso de su cuerpo en el punto de impacto. A pesar de su reciente reputación en el campo de las artes marciales, Bruce Lee estaba frustrado, seguía luchando por que las cosas salieran bien, las escuelas no daban mucho dinero y el futuro se presentaba incierto, lo que ignoraba es que la fama lo esperaba a la vuelta de la esquina.

El 1 de febrero de 1965, Bruce y Linda celebraron el nacimiento de su primer hijo, Brandon Bruce Lee, fue una gran alegría dado que en la cultura china es muy importante tener un heredero varón. Una semana después, recibió la triste noticia de que su padre había fallecido. Tras volar a casa para ir al funeral, Lee regresó a EEUU más decidido que nunca a hacer que su familia se sintiese orgullosa de él. Se concentró en perfeccionar el estilo de las artes marciales, al que llamaría Jeet Kun Do, que aúna varios conceptos filosofías y estrategias que puedes aplicar en distintas situaciones. Pensaba que podía sacar lo mejor de varias disciplinas, un poco de aquí un poco de allá, un poco de boxeo, de lucha, de artes marciales, de toda clase de actividades físicas e incorporarlas a una sola filosofía, dijo: “En última instancia las artes marciales son la expresión sincera de uno mismo, es decir, para mí es sencillo dar un espectáculo y lucirme o ejecutar un llamativo movimiento, pero expresarme sinceramente, no mentirse a uno mismo, eso es algo muy complicado”.

Mientras Bruce dedicaba toda su energía a las artes marciales, el veterano productor de televisión William Dozier, buscaba a un actor asiático para protagonizar una nueva serie de televisión basada en los clásicos misterios de Charlie Chan, un amigo de Dozier, estilista, vio actuar a Lee en el torneo de Ed Parker y se lo recomendó con entusiasmo. En 1965 Dozier encargó una prueba de cámara de Bruce en los estudios de Twenty Century Fox. Desafortunadamente para Bruce Dozier estaba muy ocupado con la preparación de su próxima serie, Batman. La serie de Bruce fue abandonada, si embargo Dozier le prometió a Bruce que lo tendría en cuenta para su siguiente proyecto, basado en el programa de radio de los años 30, The Green Hornet. Bruce Lee no tuvo que esperar mucho, Batman se convirtió en un fenómeno nacional, en cuestión de semanas Dozier empezó a trabajar en The Green Hornet. Admirados por la presencia en cámara de Lee y su interpretación, los ejecutivos del canal aceptaron la propuesta de Lee para el papel de Kato, el chófer que luchaba contra el crimen. Con el estreno de la serie el 9 de septiembre de 1966, Bruce Lee dio el gran salto a la televisión y a la fama. Pasó de ser instructor de artes marciales, a alguien que todo el mundo veía por televisión en EEUU. Nadie había visto algo semejante, al poco tiempo Bruce recibía tantas cartas de los fans como cualquier otra estrella. Después de unos años de inseguridad financiera, Bruce trabaja en Tv y aunque su papel estaba supeditado al de Van Williams , estaba decidido a no interpretar su papel como un subordinado, estableciendo como condición no interpretar ningún papel que degradase la cultura china, ni reverencias, ni palillos ni cosas por el estilo. Siendo todo un perfeccionista se esforzó al máximo para que las escenas de lucha fueran lo más reales posibles, incluso llegaron a decirle que tenía que ir más despacio en sus movimientos para que el público pudiera apreciarlos. No tardó en entender que trabajar en televisión tenía sus limitaciones, ya que, pese a idear un combate entre los protagonistas de The Green Hornet y sus homólogos Batman Y Robin en un intento desesperado de salvar la serie, no lo lograron y dejaron de emitirla al terminar la primera temporada.

Ese hecho afectó a Bruce profundamente, dado que pensaba que la serie tendría más éxito, esperando que fuera su trampolín, pero no fue así. Tras la cancelación de la serie, el futuro se presentaba de nuevo incierto, a pesar de contar con una legión de fans leales y los contactos que había hecho en la industria del entretenimiento, Bruce Lee se enfrentaba otra vez a momentos de incertidumbre. Bruce a sus 27 años esperaba que The Green Hornet le hubiera abierto las puertas de la fama, sin embargo le sirvió para encontrar papeles esporádicos en series como “Here Comes The Brides”. Ante la imposibilidad de encontrar trabajo como actor, se ofreció como coordinador de lucha en películas como “La Mansión de los Siete Placeres”, protagonizada por Dean Martin. En aquella época era muy difícil entrar en Hollywood, existía una barrera racial que evitaba que ese integrase en la sociedad Hollywoodiense. Frustrado y con la responsabilidad de una familia, Bruce recurrió a su amigo, el productor “The Green Hornet” Charles Fitzsimons en busca de consejo. Este le dijo que le diera clases de artes marciales particulares a los actores en sus propias casas. Fue así como se convirtió en el entrenador de artes marciales de moda en Hollywood y entre sus alumnos se encontraban actores de la talla de Steve McQueen o el jugador de baloncesto Kareem Abdul Jabbar. Sin embargo de entre todos sus alumnos, su preferido era su hijo Brandon, estaba tan orgulloso de su hijo como de su hija Shannon, que nació el 19 de abril de 1969. A pesar de parecer invencible, una mañana de 1970 mientras hacía pesas se lesionó un nervio de la espalda y no pudo entrenar durante 6 meses.

Frustrado, dedicó toda su energía a refinar su filosofía del Jeet Kune Do y empezó a escribir intensivamente sobre todos los aspectos del combate de los artes marciales. Los médicos le comunicaron a Bruce las malas noticias, le dijeron que jamás volvería a hacer artes marciales. Decidido a demostrarles que se equivocaban. Cuando se recuperó se sometió a un programa de entrenamiento exhaustivo diario y lo que hizo fue convertir un escollo, en un peldaño en su camino hacia el éxito. Deseoso de recuperar su carrera interpretativa, Bruce trabajó codo con codo con el guionista Stirling Siliphant y el actor James Coburn en una idea titulada “The Silent Flute”, aferrado a esa idea, le llegó la decepción ya que la película jamás llegó a rodarse y aunque seguía dando clases, Bruce sentía que Hollywood le había dado la espalda como actor. Más tarde viajó a Hong Kong para buscar trabajo, promocionarse y hablar con los cineastas asiáticos, pero declinó amablemente sus ofertas debido a lo poco que pagaban. De vuelta a Hollywood en 1971, Bruce colaboró con Stirling Siliphant en el guión de la popular serie de televisión “Long Street”. Bruce interpretó un papel de maestro de artes marciales en un episodio y fue tan bien recibido por los productores, que le ofrecieron un papel fijo. Sin embargo la fama de Bruce en Asia había cambiado, en su viaje de vuelta a Hong Kong descubrió para su sorpresa que “The Green Hornet” era una serie de éxito, los fans asiáticos lo llamaban “el programa de Kato”. Como resultado de su nueva fama, a Bruce le ofrecieron protagonizar una película del productor del momento Raymond Chow y acabaron firmando un contrato para hacer tres películas. La primera película de Raymond Chow, fue una cinta modesta de artes marciales titulada “Karate a muerte en Bangkok, en el estreno, el público estaba atónito y al terminar el film se pusieron a aplaudir como locos. La película rompió todos los récords asiáticos de taquilla. De repente Bruce Lee era una estrella internacional en ciernes, pero en vez de asumir su nuevo status, trabajó aún más duro.

En 1972 , en su siguiente película para Raymond Chow, “Furia Oriental”, Lee introdujo el Nunchaku, un arma jamás vista en una cinta de artes marciales y de nuevo la película rompió récords de taquilla. No obstante, el éxito tiene muchas caras, y una de ellas era la de otro productor de cine asiático que ofreció a Lee un cheque en blanco para contratar sus servicios, pero Lee se mantuvo fiel a Raymond Chow proponiéndole colaborar en una serie de películas, era una oferta que Cow no podía ni decidió rechazar. Bruce gozaba de prestigio y de seguridad financiera, había conseguido conquistar Asia, pero su meta real se le había escapado, Bruce Lee quería conquistar el mundo. En Hollywood los viejos hábitos perduraban, y a pesar de su fama internacional, Bruce Lee seguía siendo objeto de los prejuicios sociales. Bruce Lee antes de irse a Hong Kong estaba trabajando con Warner Brothers en el desarrollo de una idea para una serie de televisión inspirada en el viejo oeste que se iba a titular “The Warrior”, más tarde le cambiaron el título por el de “Kung Fu”, al parecer nunca consideraron a Lee para el, papel de protagonista porque según ellos era demasiado chino, al final le dieron el papel a un actor caucásico, David Carradine, al que maquillaban para que pareciera medio chino. Enfadado por lo que Bruce consideraba el racismo de Hollywood, dedicó toda su atención y energía a su asociación con Raymond Chow. Gracias a su interés en los aspectos del rodaje de “The Green Hornet”, ahora utilizaba su experiencia para controlar para supervisar todos los aspectos de una nueva película, “El Furor del Dragón”. Escribió el guión, la coreografió, la protagonizó, tocaba la percusión en la banda sonora, se ocupaba de todo y fue su debut como director. Bruce disponía del control creativo que deseaba y se aseguró de que su interpretación estuviera por encima de las expectativas del público, una de las escenas más espectaculares de la película fue la de Bruce Lee luchando con su antiguo alumno Chuck Norris, en ella Bruce destaca la necesidad de adaptación a cada situación que se presente en el combate, dejando la rigidez para pasar a bailar como lo hacía Mohammad Alí. La película batió de nuevo todos los récords de taquilla.

A las semanas del estreno, Bruce estaba preparando las escenas de acción de su siguiente película “Game Of Death”, en la cinta participaría su amigo y antiguo alumno Kareem Abdul Jabbar, sin embargo, antes de que terminara el rodaje, Bruce recibió la llamada de Hollywood que llevaba toda la vida esperando, le ofrecieron su primer papel protagonista en una película estadounidense titulada “Enter The Dragon”. Sería una gran producción de alto presupuesto, de acción y artes marciales, además de la confirmación de la dedicación de Bruce a su arte. Ahora más que nunca, Bruce Lee se había convertido en el artista marcial número uno en el mundo, tanto dentro, como fuera de la pantalla. Aunque Bruce estaba muy en forma y en su mejor momento, había algo que no iba bien, su dedicación a la película era máxima, trabajando siete días a la semana, pues sabía que si “Enter The Dragon” triunfaba podría elegir sus futuros proyectos y ver al fin su sueño cumplido, pero el 10 de mayo de 1973, durante el montaje de “Enter The Dragon”, en un estudio de Hong Kong, Bruce Lee se mareó y se desmayó. De camino al hospital, el estado del actor se fue agravando, aunque los médicos no supieron diagnosticar qué le pasaba. Después de realizarle una batería de pruebas, se recuperó lo suficiente como para volver al trabajo. Tras completar “Enter The Dragon”, retomó “Game Of Death”, estaba trabajando con una actriz china que iba a participar en la película, estaba en su casa y se quejó de que le dolía la cabeza y ella le dio una pastilla, el fue a otra habitación y se tumbó, pero cuando un par de horas después no pudo despertarlo, la actriz Betti Ting Pei llamó a Raymond Chow para comunicarle lo sucedido, este hizo lo mismo con la esposa de Bruce diciéndole además que fuese al hospital. El 20 de julio de 1973, a los 32 años de edad, moría Bruce Lee, el maestro de las artes marciales, su familia y el mundo entero quedó consternados, no se lo podían creer, dado que fue una muerte tan repentina, la gente necesitaba tener un motivo. A medida que la noticia de su muerte se extendía, también lo hacían los rumores de que su muerte no había sido accidental, algunos se preguntaban…lo habrán asesinado?. Otros especulaban con que se hubiera convertido en el objetivo vengativo de las bandas de Hong Kong o que había muerto por una maldición que le habían puesto los maestros asiáticos de artes marciales aún enfadados por haber revelado sus secretos a los occidentales.

La autopsia reveló que la causa de la muerte fue un edema cerebral, una reacción alérgica a la pastilla que había tomado para paliar el dolor de cabeza. Las pruebas indicaron que se trató solo de un fatal accidente. En cuestión de días, más de 20.000 dolientes se lanzaron a las calles de Hong Kong para darle su último adiós a la estrella de las artes marciales caída. Después de la ceremonia trasladaron su cuerpo a Seattle donde Bruce y su mujer se conocieron y enamoraron. Entre los asistentes a su funeral estaban los actores James Coburn y Steve McQueen, que portaron su féretro. A la edad de 32 años, Bruce dejaba esposa dos hijos y un gran legado al mundo del entretenimiento y de las artes marciales. Irónicamente, fue la película en la que no apareció, en la que perduró su leyenda. En un esfuerzo de salvar la última película de Bruce Lee, los productores contrataron a un actor al que se le parecía y recurrieron a trucos de cámara que a veces resultaban ridículos. Sin embargo ni siquiera los trucos evitaron que “Game Of Death” fuera un gran éxito financiero. A lo largo de sus cinco películas, Bruce Lee logró redefinir el género de las cintas de acción y abrió las puertas a nuevas estrellas de las artes marciales como Jackie Chan, Chuck Norris, Steven Seagal y Jean Claude Van Dame. Pero de todos los actores que se atrevieron a seguir la huella de la desaparecida estrella, el único que parecía lograrlo era el hijo de Bruce, Brandon. Tras haberse hecho a si mismo a lo largo de una serie de películas modestas, el joven actor parecía estar preparado para dar el salto al estrellato en el Thriller sobrenatural “The Crow” . El 31 de marzo de 1993, casi veinte años después de la muerte de su padre, Brandon Lee moría en el decorado por una supuesta pistola de fogueo, al igual que sucedió con “Game Of Death”, “The Crow” se terminó con dobles y efectos especiales. Por desgracia las extrañas circunstancias que rodearon la muerte de Brandon Lee, alimentaron aún más el mito de la maldición. Para millones de personas en todo el mundo el nombre de Bruce Lee brilla con más fuerza que nunca. Las revistas siguen publicando artículos sobre él, tiene muchísimos clubs de fans y su filosofía de las artes marciales sigue atrayendo a muchísimos devotos seguidores.

FRASES CELEBRES

“Al infierno con las circunstancias, creo oportunidades”

“En el caos busca la simplicidad y en la discordia la armonía”

“Si digo que soy bueno…alardeo. Y si digo que no soy bueno…entonces sabrías que estoy mintiendo” •

«La fe es un estado mental que puede ser condicionado a través de la auto-disciplina. La fe se puede lograr”

“No tener ningún camino como camino, no tener ninguna limitación como limitación”

“La clave para la inmortalidad, es principalmente vivir una vida que merezca la pena recordar”

“Un hombre sabio puede aprender más de una pregunta absurda que un tonto de una respuesta sabia”

“Mi estilo es el arte de luchar sin luchar” • “Si amas la vida, no pierdas el tiempo, de tiempo está hecha la vida”· •

“No te establezcas en una forma, adáptala y construye la tuya propia, y déjala crecer, sé como el agua. Vacía tu mente, sé amorfo, moldeable, como el agua. Si pones agua en una taza se convierte en la taza. Si pones agua en una botella se convierte en la botella. Si la pones en una tetera se convierte en la tetera. El agua puede fluir o puede chocar. Sé agua, amigo mío.”

Cookie Man

Ecoolism utiliza cookies para mejorar tu experiencia de compra online, más info.